Después del viaje este verano a
Londres me picaba la curiosidad de seguir viendo mundo, y
Xavi me planteó la idea de una expedición junto a
Fidel,
Alex,
Pedro y
Joan a
Suiza, sin tener planeado nada todavía. Aunque fuí el último en unirme al grupo el vuelo me salió por
55 euros todo incluido.
Una semana antes de partir, alquilamos un
KIA Carnaval de 7 plazas por cuatro duros (Fidel aún lo echa de menos) que modificaría todos los planes del viaje. Y el día antes de coger el vuelo, quedamos en casa de Alexandre para decidir el itinerario del viaje, sino lo hacemos todo en el último momento no tiene emoción. Después de buscar información en Internet decidimos el siguiente itinerario:
07-12-07. Primer día: Tarde en
Basilea08-12-07. Segundo Día:Shaffhausen y
Zurich09-12-07. Tercer Día: Colmar y
Estrasburgo10-12-07. Cuarto día: De nuevo en
Basilea
Para acabar la tarde jugamos al trivial por parejas ganando la pareja formada por Pedro y Fidel. Seguro que ahora recordaremos todos que los tigres vienen de la
India, que la adrenalina la generan las
glándulas suprarrenales o que la
cerveza lleva un 90% de agua.
Dia 1 . Valencia - Basel
Viernes 9 a las 11:15 en el aeropuerto listos para facturar y embarcar. Unos bocatas improvisados para comer y a la aventura.
Llegamos a las 15:40 a la parte suiza del aeropuerto de Basel, y fuimos a recoger el Kia de cambio automático y 7 plazas, una gozada de conducción para Fidel que fue el conductor oficial durante todo el viaje.
Gracias al
GPS llegamos a la puerta del albergue
YMCA donde teníamos otra nueva reserva para seis y nos atendieron la mar de bien, con zapatillas de estar por casa y toalla incluidas como regalo. La habitación constaba de 4 literas dobles. En el sotano habia una

sala recreativa con
futbolín,
billar y
televisor con sofás. Ascensor,
sala de relajación,
internet,
comedor, sala para fumadores, y demás servicios que fueron una sorpresa para nosotros. La verdad es que merece la pena y nos ahorramos un buen dinero. Y por lo que se vió habían muchos valencianos por allí.
Esa misma tarde después de descargar maletas dimos una vuelta por Basel buscando la oficina de turismo andando un poco perdidos. Se ofreció un hombre amable a guiarnos sin haberle preguntado siquiera y nos llevo a la misma puerta de la oficina, hicimos un breve paseo y acabamos cenando en una
pizzeria de un albanocosovar.
- Alex: ¿Joan Dónde está tu novia? Esta frase se repitió en más de una ocasión en referencia a una amiga de clase de Joan que viajó en nuestro vuelo a la ida y a la vuelta.
- El móvil que no volvería a ser encendido.El móvil de Xavi sería apagado por última vez antes de despegar en Valencia, el botón de encenderlo decidió que ya había vivido bastante y no pudimos volver a encenderlo pese a que probamos suerte casi todos, finalmente Joan perdió el botón en nuestro querido KIA.
- Pedro a lo Carlos Moya. Pedro ejerció de copiloto en muchos de los desplazamientos y como la ventosa del Gps no pegaba bien, le fue indicando el trayecto a Fidel durante los tres días.
- El YMCA hostel es valenciano. Gran parte de nuestros compañeros de vuelo también lo fueron de hostal durante estos cuatro días.
- Págame en euros que te daré el cambio en francos. Joan conoció el significado de la expresión “la primera en la frente” su primer pago en euros en Suiza en un kebab tuvo como resultado un cambio muy caserillo.
- Pidiendo deseos en el ayuntamiento. El ayuntamiento de Basilea es espectacular, dentro hay un libro de visitas donde la gente deja sus deseos o un recuerdo, nosotros no fuimos menos (a alguien le tocará el euromillón de los 6, ya veréis)
- Proposiciones indecentes: “un albano kosovar nos quiere comprar a Alex". Totalmente cierto, un borracho simpatiquísimo le ofreció a Alex pagarnos la estancia de la primera noche si él se iba con él.
Dia 2 . Shaffhausen - Zurich
Sábado 10, madrugamos como unos campeones aunque a Fidel y Joan no tanto, ya que a las 16:30 es completamente de noche. Cogimos rumbo a las cataratas del
rio Rhin, en el pueblo alemán de
Schaffhausen. Fue fascinante el pleno contacto con la naturaleza ver
la cascada más importante de Europa, recorrimos un buen trecho del lugar subiendo a un castillo medievo que hay justo al lado y bajando hasta casi tocar la cascada a pesar de acabar mojados. Como siempre llovió durante un rato a la vuelta.
Prendimos rumbo a
Zurich, repleto de cochazos y como curiosidad de gente delgada. No encontramos a nadie obeso por mucho que buscamos. Comimos en un puesto de "
salchicha con pan" (Wurst mit Brot"), vimos la estación de trenes,
el reloj con la esfera más grande de Europa, los
alpes suizos nevados a lo lejos del paisaje. Desde lo alto de la
catedral la panorámica de la ciudad, y muchos banco

s muy importantes al parecer. Esa noche entramos en un
Coop y compramos lasaña para hacerla en el microondas en el albergue, ya en Basel.
- "Una maravilla de la naturaleza". Sin duda eso pensamos todos al contemplar las cataratas del Rhin.
- “lluvia, sol y nubes y luego más lluvia”. Todos los días tuvimos sol, nubes y lluvia al final acertaron los del tiempo
- Fidel: “a mi el dulce no me llena” Gran comentario de Fidel a la hora del almuerzo, lo imagino comiendo una tarta de boda y pidiendo otra.

- “La ciudad del tiempo”. Zurich, la ciudad donde es imposible no saber la hora, en todas partes hay relojes a parte de tener el más grande de Europa.
- “Mojando salchichas en diesel” Con que salsas más raras mojan los suizos las salchichas, ésta en particular tenía un olor y un gustillo final propio de la mejor de las gasolineras.
- “¿Dónde está la oficina de turismo?” Cada vez que llegábamos a una ciudad íbamos en búsqueda de la oficina de turismo, preguntar por ellas hizo que conociéramos algún personaje peculiar
- “6 chocolates calientes por favor”. O lo que es lo mismo como pagar 3 euros por cabeza por un vaso de leche con colacao
- “Rayos y centellas”. Eso vieron Xavi y Pedro en el microondas cuando esperaban su lasaña, afortunadamente solo fue espectacular y no dejó desperfectos.
- “Batista es el mejor”. Disfrutamos de una espectacular lucha de pressing catch por la tele, en francés.
Dia 3 . Colmar - Estrasburgo
Domingo 9. Volvimos a madrugar para reemprender otra nueva aventura hacia el pueblo francés de
Colmar, con su preciosa
pequeña Venecia, que no es más que el rio que la atraviesa, con sus
casas de madera y sus peculiares
tejados. Un pueblo que recorrimos y que me gustó mucho que fue

ra tan rural y espectacular. Comimos un bocadillo de hamburguesas en medio de la plaza mientras un coro pequeño cantaba algún villancico.
Poco después marchamos hacia Estrasburgo donde acabaría nuestra aventura. Con mucha gente, con su estación de trenes acristalada, con edificios grandes, y muchos turistas de nuevo. Subimos a la catedral a 66 metros de altura. Una bellisima e impresionante construcción. Desde lo alto tuvimos una vista estupenda de la ciudad, a pesar de que en ese mismo momento se llenó la catedral de gente para ver el Mesías de Haendel, me quede con las ganas de verlo, pero bueno, no pudo ser.
Al volver compramos fiambre y pan para cenar, mientras los vecinos valencianos llegaban armando escándalo a las 3 de la noche para cenar, y luego levantándose a

las mil imagino.
- “Una ciudad mágica”. Sin duda Colmar es como una ciudad de cuento y la decoración navideña ayudaba a meterse en el ambiente.
- Xavi: “¿tan cerca estaba Colmar de Estrasburgo? Hemos tardado 10 minutos". Esas fueron sus palabras al llegar a Estrasburgo, como había dormido con un ojo abierto es normal que estuviera desorientado.
- “Gofres de chocolate con azúcar” Fidel es un crack y su dieta más aún
- Impartiendo clases de futbolín a los daneses. Demostré mis habilidades como portero y defensa jugando con un danés y dos daneses (mira que yo soy malo pero ellos aún eran peores)

- “El estomago de Xavi es peor que una bomba química”. Realmente estaba enfermísimo.
- “Enredado entre las telas". Así se quedó Xavi cuando se me cayeron encima las cortinas de la sala de meditación por hacer un poco el indio.
Dia 4 . Nos despedimos de Basilea
Lunes 10, recorrimos Basilea en busca de regalos y recuerdos, esta vez de día. Fidel perdió sus pantalones en el albergue, y casi no llegamos a la parte del aeropuerto correcta con la gasolina en reserva. Con el estrés en el cuerpo volamos casi durmiendo ...
- “El país de chocolate”. Compramos chocolate en una chocolatería de Basilea, las mujeres hicieron el diciembre con nosotros.
- “3 francos: un regalo”. Este era el presupuesto que se marcó Joan para comprar un regalo que finalmente desestimó
- Fidel se pone duro: “Esta mañana he prohibido los pantalones en la habitación 24” Confundir el verbo forget con forbidden tuvo esa gran frase como resultado.
- “De Suiza a Francia y de Francia a Suiza”Así estuvimos la mañana para encontrar la maldita oficina de Hertz en el aeropuerto, cruzando la frontera constantemente.
- Alex: “de vuelta y a salvo volando por 50 euros”. Esta frase de Alex acompañó a los dos aterrizajes del viaje, una verdad como un templo.